Fito grande
A finales del verano pasado un amigo me pasó el disco «Lo más lejos, a tu lado» de Fito & Fitipaldis. Entonces, yo llevaba unos días descubriendo a Fito con su último disco «Por la boca vive el pez», por lo que su anterior trabajo de estudio lo dejé entre mis discos pendientes, mientras degustaba su último trabajo. Y el hecho es que «Por la boca vive el pez» estuvo en el coche un par de meses, hasta que llegó el momento de devolverlo a su lugar: a mi discoteca: entre Fine Young Cannibals y Fito Páez.
Hace unos días me acordé de aquel disco de Fito, del cual no recordaba ni el nombre, y no dudé en llevármelo al coche, que hoy por hoy, es el lugar donde más escucho música.
¡Joder! !Qué discazo! Sin duda este disco supera con creces a su posterior «Por la boca vive el pez». El mejor rock made-in-spain que haya escuchado en varios años; por lo menos desde mi época del resurgimiento de M-Clan, hace un par de años. ¡Genial!
Tan genial, que he roto mi autocensura, incumpliendo, a 16 de febrero, el punto número 3 de mis propósitos para este año 2008.
Y ahora vivo entre un arrepentimiento y una duda. El arrepentimiento es no haber ido al concierto que hizo Fito en noviembre a un kilómetro de mi casa. La duda es a dónde me dirijo para conseguir el resto de su discografía: a Ares o a Amazon. Aunque si fuera a Amazon, rompería también el punto número 1 de aquellos propósitos…
Como siempre, un post que hable de música y que no ofrezca una muestra de lo que hablo, no es post ni es nada. Aquí, «Corazón oxidado»:
[La imagen, encontrada en Google, es parte de la portada de este disco]





















