¡Fuerte tarde boba! (En Telde ¡cómo no!)
En Telde hemos estado esta tarde sin luz. Aproximadamente tres horas, sin poder hacer (casi) nada.
Por no poder, no he podido ni almorzar más que un sandwich de atún, millo y mayonesa. Tampoco pude ir a la piscina con mi hijo, ya que el agua estaba demasiado fría. Y hasta me bajé al Mercadona a comprar velas y pilas, porque la situación amenazaba con alargarse hasta la noche, como cuando éramos pequeños, que se iba la luz cada dos por tres.
Es precisamente ante la ausencia de algo como la luz cuando la valoramos realmente. Aunque en este caso, no sólo es valoración sino dependencia.
Lo mejor de la tarde ha sido cuando al volver la luz he leído en Teldeactualidad que el corte se produjo por el «robo de parte de la red de tierra que permite el funcionamiento de la subestación que Unelco Endesa tiene en la ciudad de Telde y que entre otras cosas permite el reparto de fluido eléctrico».
Espero que este robo no tenga nada que ver con la Operación Faycán. (Siento mucho este chiste fácil, pero estaba, como se suele decir, muy «a huevo»)





















