La televisión autonómica que padecemos… y otros males
«Son las nueve menos cuarto de la mañana del viernes 12 de diciembre cuando tres mujeres que trabajan en los invernaderos situados en el barranco por el que linda al norte el barrio de La Herradura llegan al colegio público Francisco Tarajano asustadas. Afirman haber visto a un señor con un pasamontañas y un arma en la mano por las inmediaciones. A las diez, es decir, una hora y cuarto más tarde, el rumor que corre por las calles de Telde, alimentado por la errónea información difundida por la televisión autonómica, es que lo que pasa en la escuela de La Herradura es que hay un tipo con una “metralleta” que siembra el temor cerca de los niños.»
Escalofriante el texto de Antonio José Fernández que recojo de La Provincia. Y no por el pasamontañas o por la metralleta. Escalofriante por la información errónea y sin contrastar que difunde la Televisión Canaria.
Sí, la Televisión Pública Canaria, la misma que padecemos todos los canarios; la misma que no necesitamos ninguno de los habitantes de este archipiélago; la misma que pagamos todos los isleños.

No quiero caer en demagogias baratas, Hoy quiero hacer demagogia barata y no por ello voy a faltar a la verdad y a la razón: el dinero invertido se podría utilizar para otra cosa más beneficiosa y necesaria, porque encima si una era poca, ahora hay dos canales autonómicos y una radio, que llega tarde y que no aporta absolutamente nada a la más que caduca oferta radiofónica que ya existía en el archipiélago… y encima, copiándole el nombre a otra emisora.
Es la radiotelevisión creada por el mismo gobierno -al parecer, obsesionado con el mundo audiovisual- al que un juez acaba de anularle la adjudicación de la TDT de la isla de Tenerife (Ver Sentencia en PDF) y a pesar de ello, su presidente, sigue erre que erre.
Es la televisión llamada canaria y apellidada la nuestra, que llena su programación de más de 15 horas diarias con el mismo tipo de contenido basura del resto de televisiones, como telenovelas, concursos, magacines, etc.
Mantener dos televisiones para emitir escasos programas de contenidos canarios como La Bodega de Julián, los premios Canarias y algún que otro encuentro deportivo, me parece excesivo e innecesario.
Ojalá este gobierno canario le diera menos importancia a sus medios audiovisuales y se pusiera las pilas en otras tantas materias más necesarias y urgentes como, por ejemplo, la sanidad pública o, para ser más exactos y ponerle nombre, porque lo tiene, el Servicio Canario de Salud. Eso sí, un servicio, canario y de salud de primera línea, competente e igual para todos los canarios y no sólo para uno. Por cierto, un fuerte abrazo para el amigo Santiago que por fin, después de varios años, y con la vesícula a punto de estallarle, será operado, si no vuelven a posponerlo, la próxima semana.





















